Descubriendo Caña Dulce

Estándar

Dónde se consigue: Por encargo al 8671-7888
Precio: galletas 450 cólones y rollitos de avena 950 colones
Puntuación: 5 tofus

Aquí voy a ser absolutamente sincera: los dulces veganos me dan miedo. La primera vez que comí un postre vegano lo odié y desde ahí se me formó en la mente esta idea de que no me van a gustar. Lo curioso es que los que he probado últimamente si me han gustado y, sin embargo, no he logrado quitarme ese prejuicio.

El otro día enfrenté este prejuicio y probé varias cosas de Caña Dulce. Caña Dulce es una repostería vegana que además de ser necesario hace productos sin gluten o adaptados a otro tipo de restricción alimentaria. Funcionan por encargo, están en Los Yoses y pueden contactarlos al 8671-7888.

Probé las galletitas de chispas de chocolate. Mi favoritas. La textura es genial, y tiene chispas grandes de chocolate y chocolate rallado. Además tiene pedacitos de Almendras fileteadas. Cada galleta vale 450₡ súper bien de precio. Me gustaron tanto que compre unas para llevar y las traje hasta Ginebra. Ayer me la comí frente al lago

También probé un rollito de canela. Muy rico también. Aunque me quedo con las galletas porque para mi cualquier cosa con chocolate siempre gana. El de la foto es un poco más pequeño que los que venden normalmente. Los rollos de canela valen 950₡.

Y para cerrar esta cena solo dulce me prepararon unas tostadas con chocolate y banano flambeado que estaban espectaculares. Esto entiendo que actualmente no lo hacen para venta.

Cala Dulce además hace queques perfectos para cumpleaños o cualquier celebración. Aunque no he probado los queques con lo que probé ya puedo asegurar que no hay que tener miedo, será deliciosos.

Tortas de Beyond Burger

Estándar

Dónde se consigue: Automercado
Precio: 6875 colones por dos tortas
Puntuación: 5 tofus

Tenía mucho tiempo leyendo sobre las tortas de Beyond Burger de Beyond Meat. Que sabían a carne, que “sangraban como carne”, que Leonardo DiCaprio invirtió en la compañia, que eran el futuro, y que no se conseguían en Costa Rica.  En una oportunidad que fui a Miami las probé y me encantaron. En marzo de este año finalmente llegaron a Costa Rica (gracias Mundo Vegano!).

Se consiguen en el automercado y se venden en  paqueticos de a dos. Cada torta es de 1/4 de libra, es decir, al menos el doble de gruesa que una torta vegetariana regular, y trae 20 gramos de proteína 😀

Son veganas y están hechas de una mezcla secreta de plantas. La remolacha le da el color rojizo. El olor es curioso, no se si es a carne o a qué huele, pero huele a algo.

Se cocina poniendo un poquito de aceite en el sarten, y se deja 3 minutos por lado. En el centro se tiene que seguir viendo roja.

El sabor es riquisimo. Es tal cual carne. Por esto, si ya no les gusta la carne, es posible que no les guste esta torta. Es perfecta para comer como hamburguesa, pero se pudiera comer solita.

Como tiene tanta proteina, a mi me llenó muchísimo. Así que es posible ahorrar un poco solo comiéndose la mitad.

El único punto malo que tiene es el precio. Ya los productos que imitan carne en general son caros, pero estas tortas son bastante más caras de lo normal. De hecho cuestan el doble que en Estado Unidos. Ojalá pudieran bajarle un poco el precio.